El ROMAN-SER (ser que trabaja en nombre del amor) busca entre la información proporcionada por el romanceador las virtudes, aprendizajes y experiencias que pueden ayudar a empezar el auto-conocimiento y la reflexión acerca de cuales serán las consecuencias de los caminos elegidos fortaleciendo en una segunda etapa la fuente generadora de aceptación, perdón y visión para ser independientes del ROMAN-SER y de otros.
Por lo tanto, para ser acompañado por un ROMAN-SER es necesario el compromiso personal de que es temporal y que solo será una herramienta para despertar el propio camino de trabajo, construyendo y reedificando sus propias metas y vivencias. El proceso consiste en escucha y apoyo con alguna retroalimentación verbal, escrita y tareas que ayuden al romanceador a verse como en un espejo.
No es idea del roman-ser hacer personas dependientes porque entonces no tendría tiempo para nuevas personas.
Y no es idea hacer personas dependientes porque no es una secta o algo religioso.
Se da un servicio, se paga y queda saldada la relación roman-ser-romanceador.